Los números de FPS (factor de protección solar) indican el nivel de protección contra los rayos UVB, que son los principales responsables de las quemaduras solares. El FPS mide el tiempo que puede permanecer al sol sin quemarse en comparación con el tiempo que tardaría la piel desprotegida en empezar a enrojecerse. Un FPS de 30 filtra el 96,7 % de la radiación, un FPS de 50 filtra el 98 % y un FPS de 15 ofrece un 93 % de protección contra los rayos UVB. Es importante elegir un protector solar de amplio espectro que también proteja contra los rayos UVA, que pueden provocar el envejecimiento prematuro de la piel y otros daños celulares.